La recepción de nuestra empresa puede decir mucho de nosotros y puede convertirse en un factor determinante a la hora de que un negocio sea o no fructífero.

Cuando un cliente visita nuestras instalaciones o cuando recibimos a un proveedor antes de una negociación, la primera imagen que transmitimos puede ayudarnos o perjudicarnos en el desarrollo de nuestro posterior trabajo, y es aquí donde debemos esforzarnos para que el resultado de ese primer contacto visual sea positivo y acogedor para nuestros visitantes.

Con esto en mente, desde GIO nos implicamos aún más si cabe en la planificación, diseño e instalación de la recepción de su empresa. Analizamos con gran detalle el espacio e iluminación disponibles y ofrecemos ideas y soluciones que vayan a juego con su imagen corporativa y que la magnifiquen de cara a esa primera impresión.

No debemos olvidar que la recepción es, además, un puesto de trabajo y que, como tal, ha de ser todo lo funcional, confortable y ergonómico que merecen nuestros trabajadores, ya que la satisfacción de un empleado al sentirse cómodo en su puesto de trabajo también se refleja en ese primer contacto con clientes o proveedores.

La variedad de materiales y diseños de nuestro catálogo es muy amplia, desde mesas sencillas hasta grandes estructuras de mostrador con formas rectas y curvas o la unión de ambas. En estos elementos prima la modularidad, lo cual nos permite confeccionar diseños específicos que cuadren a la perfección con el espacio y la imagen a transmitir.

Estos elementos, además, se complementan con accesorios de almacenaje (cajoneras, archivos, armarios) y con aquellos destinados a la electrificación y las comunicaciones del puesto de trabajo.

Además del mueble o muebles principales, es importante destacar otros elementos que componen la recepción, tales como sillas o sillones de visita, bancos y mesas de centro o visita, que, al igual que el resto del mobiliario, han de ser complementarios en diseño y respetar al máximo la confortabilidad y ergonomía que nuestros visitantes se merecen.