La difícil vuelta a la normalidad en la oficina.

Este lunes comenzó el inicio de la fase 1 de desescalada, por la que muchos trabajadores pueden retomar su actividad profesional en comercios y oficinas. Para ello, muchas empresas están adecuando sus espacios de trabajo con protocolos y medidas de seguridad que permitan la vuelta escalonada de todos sus trabajadores. Y aunque el distanciamiento social, la limitación del número de trabajadores en un espacio cerrado, los diferentes accesos para entrar y salir de los inmuebles o la diferenciación de flujos de circulación interior de los empleados son ya una realidad, lo cierto es que estamos ante una gran incertidumbre en lo que a fechas se refiere para una incorporación completa.

Diferentes fuentes afirman que hasta que no haya un plan efectivo para combatir y hacer frente a esta situación, esta incorporación se prevé como muy pronto a partir de septiembre, alargándose inclusive a enero y febrero de 2021. Ello implica que el teletrabajo ha llegado para quedarse pero también apunta que pasada esta «prueba de fuego» no lo va a hacer para realizar la jornada de trabajo al 100% en remoto.

En todos los casos en los que el teletrabajo fue posible, muchas empresas mandaron a sus empleados a trabajar desde casa, y ante la duda inicial de cómo iba a afectar a la productividad, el caso es que esta se ha mantenido. Sin embargo, pese a haber superado inicialmente esa barrera cultural, el trabajador quiere seguir yendo a la oficina, aunque no sea todos los días, pactando con la empresa las horas en remoto. El sentimiento de pertenencia y la necesidad de relacionarse sigue estando muy arraigado.

Dado entonces que esta situación se va a alargar, la necesidad de tener un espacio en casa, bien adaptado, se convierte casi en una obligación. Por ello, si te habías instalado un sitio que en principio no se esperaba que fuera tan permanente, debes tener en cuenta, al menos, una serie de consejos:

  • En casa no siempre disponemos de la mesa de escritorio o silla perfecta para trabajar en una postura saludable. Está comprobado que un mobiliario ergonómico mejora la productividad y por descontado nuestra salud, por lo que es conveniente, en la medida de lo posible contar con él. Una buena posición de la espalda y las piernas, así como una correcta distancia al teclado y monitor son fundamentales también.
  • Si es posible, siempre es mejor situarse cerca de una ventana para aprovechar al máximo la luz natural.
  • Es conveniente mantener tu sitio de trabajo ordenado y limpio, despejado de cables y objetos innecesarios, aunque si te ayuda, siempre puedes decorarlo con objetos personales que te den bienestar.
  • Organiza tu escritorio al comienzo de tu jornada para tener a mano todo lo necesario, las interrupciones favorecen la falta de concentración.

Es indudable que hasta que no se tenga la absoluta seguridad sanitaria, la vuelta a la oficina se va a retrasar y aunque la oficina ya no va a ser como antes, lo cierto es que siempre será la oficina, ese lugar donde pasamos más tiempo que en nuestras casas y donde no solo se establecen relaciones profesionales, sino también, vínculos con los compañeros que es estos momentos, se echan de menos.

Te dejamos aquí el enlace a las noticias:

https://elpais.com/economia/2020-05-03/las-oficinas-tardaran-en-volver-a-ser-como-antes.html

https://ofwllc.com/project-profiles/new-home-office-ideas/?utm_campaign=Home%20Office&utm_content=129031002&utm_medium=social&utm_source=twitter&hss_channel=tw-2360007121