¿Juegas o trabajas? ¿Por qué no las dos cosas?

Hoy en día las empresas están aplicando nuevas técnicas de cara a mejorar la productividad y el grado de compromiso de los trabajadores. Está técnica que integra diferentes conceptos de marketing, psicología y lúdico-educativos se llama ludificacion o gamificación y se define como una metodología que utiliza elementos y dinámicas propias de los juegos y el ocio en actividades no recreativas con el fin de potenciar la motivación, así como de reforzar la conducta para solucionar un problema mejorar la productividad, obtener un objetivo, activar el aprendizaje y evaluar a individuos concretos.

Hasta hace relativamente unos pocos años, jugar en el trabajo era algo inconcebible, y dicho así, suena fatal, pero la aplicación de esta metodología ha sido tan beneficiosa para empresas como Domino’s pizza, Coca-Cola, Xerox,  Tien 21,  BBVA, etc. que poco a poco se está extendiendo en el resto del panorama empresarial, ya que puede ser aplicada a distintos tipos de negocios y, las oficinas, no podían ser menos.

¿Pero en qué consiste realmente la Gamificación y cómo se desarrolla? 

En primer lugar, por medio de un juego cada empleado debe realizar una serie de acciones que le lleven a lograr unos objetivos por los que, una vez conseguidos, ganará una recompensa. El juego puede ser desde algo relacionado directamente con la oficina hasta realizar una actividad deportiva. De esta forma, se genera una competición que motiva al trabajador para conseguir los objetivos fijados, se genera una implicación de toda la plantilla y se fomentan las relaciones entre unos y otros. Todo ello afianza el compromiso con la firma.

En segundo lugar, es necesario incentivar al trabajador para que consiga los objetivos citados y por ende la recompensa esperada que, debe ser acorde con las expectativas del trabajador o de lo contrario, se podría perder todo el interés.

Por último, el logro de objetivos genera un sentimiento de triunfo qué hace mejorar la motivación, el esfuerzo y el compromiso.

Con todo ello, se pretende evitar que unas jornadas rutinarias o tareas poco atractivas de la oficina, generen una alta tasa de desmotivación. Además, la gamificación se está convirtiendo en una técnica cada vez más presente en los procesos de selección de puestos de trabajo. Es un recurso empleado también para la realización de cursos de formación en las empresas, por no mencionar, su importancia a la hora de fomentar la creatividad y la colaboración.

¿Qué mejor forma de trabajar y conocer a nuestros compañeros, con los que pasamos largas horas a lo largo del día, que jugando?